Vilalba dels Arcs 2009
De Vilalba al legendario cruce de Quatre Camins. Allí, nuevamente, los demócratas han saboteado la lápida de la Germandat que dice "Paz y perdón", anteponiendo a estas palabras la conjunción "NI" y al lado una "estelada independentista". Pero eso no nos cohibe, al contrario, nos motiva para empezar el Via Crucis de la Paz.
Un Via Crucis de la Paz, en el que otra vez uno de nuetros veteranos me ha dado una lección de fuerza, de voluntad y decisión. A sus ochenta y muchísimos años, nuestro admirado don Felio ha encabezado valiente y firmemente nuestro Via Crucis. Vestido con un impecable traje oscuro, ha prescindido de su bastón para leer las páginas del Via Crucis, con sus correpondientes genuflexiones, igual que no ha permitido resguardarse del Sol de justicia que caía a plomo sobre todos nosotros. Ha rezado y guiado con voz clara y potente a los que allí estábamos. Ha sido la máquina que ha empujado nuestro fervoroso rezo. Gracias don Felio, gracias por enseñarnos a ser como Usted.
Desde Quatre Camins hasta la cota Targa 481 nos encontramos con una nueva figura de reciente inauguración en el camino que sigue nuestro Via Crucis y que hace más de setenta años, recorrieron nuestros Requetés, dejando su vida y regando la tierra catalana con la generosa sangre de su brava juventud. Nos indica el representante de "Casa Coll" que esa estatua se llama: "La Pietat de Quatre Camins".
Coronamos con profundo respeto y en total recogimiento la cota Targa 481. Algunos de nuestros veteranos combatientes del Tercio han vuelto a subir a aquella altura que tanta sangre y lágrimas les costó entonces.
Se ha rezado por los Requetés y por nuestros adversarios, para que Dios los tenga en su Gloria.
Y lógicamente, ha habido palabras de recuerdo, en honor de los valientes Requetés Catalanes del Tercio de Montserrat que desde hace más de setenta años, han continuado manteniendo la llama encendida por Dios, por la Patria y el Rey.
HONOR Y GLORIA A NUESTROS MUERTOS
Vilalba dels Arcs 2009 (02)


Centenario de la muerte de SMC don Carlos VII

“Cuéstame trabajo creer que en los tiempos actuales se tenga por buena dicha ceñir una corona, y por terrible desgracia perderla. Si así piensa doña Isabel, quisiera mi corazón tener una corona para ofrecerla a su pies, pero mi conciencia me dice que la corona de España debe ceñir la frente de don Carlos. Y esto por dos razones: primera, porque es el verdadero representante de la Monarquía cristiana, única que puede dar a España días de paz y de justicia: segunda, porque él es el llamado por la ley fundamental vigente a la muerte de Fernando VII, para ocupar el trono de Felipe V”.
Aparisi y Guijarro, en “El Rey de España”.
Cuando partiste a la guerra
desconsolada quedé,
rogando a la Virgen Santa
que a mí te torne bien.
Mas, no pido que del triunfo
ciñas glorioso laurel,
si no ha de dar la victoria
nuevo lustre a nuestra FE.
S. M. Doña Margarita de Borbón Parma, fragmento de una carta a su augusto esposo, Carlos VII, en los días de la tercera guerra carlista.
El primer Magistrado, ese bizarro general, ese católico ferviente, ese rey de veras ni puede ser otro que el augusto desterrado de Venecia, el señor Duque de Madrid.
Manuel Polo y Peyrolón, “Biblioteca Popular Carlista”, tomo V, página 6.
Mañana abandonaré el palacio de Loredán. Marcho penetrado una vez más de esta verdad: de que don Carlos es como sus abuelos, EL REY DE LOS CABALLEROS Y EL CABALLERO DE LOS REYES.
El príncipe de Valori, “Los dos Reyes”. Enero de 1888.



