martes 30 de junio de 2009

¿ GOLPE DE ESTADO EN HONDURAS ?

http://www.ecai-asefa.com/Bandera%20de%20Honduras.jpg


- Son escasas las noticias de las que un servidor de ustedes dispone. No obstante, uno tiene familia allí y a Dios gracias, la cosa está medio normal dentro de lo que cabe. De todo aquello que he bicheado, de las reflexiones más certeras y potables ha sido esta, de Montelacar-Nacho:


1) Zelaya era un cacique de los de toda la vida de Honduras.


2) Fue elegido presidente por el partido más liberal-conservador de allí.


3) Cercano ya el fin de su mandato constitucional por dos legislaturas, bien por convicción, bien para poder perpetuarse en el poder, se vuelve de repente chavista-populista-neosocialista, para sorpresa y consternación de su propio partido.


4) A imitación de su adorado Chavez, intenta que se modifique la constitución y le permitan presentarse a la reelección


5) El parlamento dice que no (comenzando por su ex-propio partido, que es de otra cuerda)


6) El tribunal supremo dice que no


7) Zelaya se envuelve en la retórica marxistoide-bolivariana y pasándose por el aro los poderes y la constitución de su país, dice que "va a preguntar al pueblo" por la reforma electoral, y programa un referendum para el domingo 28/06/2009


8) El parlamento y el tribunal supremo declaran ilegal el refrendum


9) Zelaya pide al ejército que garantice la seguridad para que el referendum se pueda celebrar


10) El jefe del estado mayor dice que él sólo obedece a la constitución, al parlamento y al tribunal supremo


11) Zelaya destituye al jefe del estado mayor, y nombra a otro


12) El jefe del estado mayor le dice que está destituida la madre del señor presidente, y saca el ejército a la calle


13) Zelaya dice que seguirá adelante con el referendum con la policía y los funcionarios (y supongo que "el amor de su pueblo" o alguna basura mesiánico-bolivariana similar)


14) El mundo contiene el aliento hasta el domingo por la mañana


15) El domingo por la mañana el ejército detiene a Zelaya y lo pone en la frontera. Fuese y nada hubo.


16) Reacción de condena de países democráticos populares (Venezuela, Ecuador, Bolivia y Cuba)


17) Reacción de condena de todo el orbe contra la expulsión de Zelaya.


18) Satisfacción de los hondureños porque todo haya acabado sin muertos ni daños materiales. Se abren los comercios, y la gente vuelve al trabajo, y los niños a las escuelas. Los caciques de toda la vida siguen mangonenando el país mientras los caciques bolivarianos que estaban esperando para mangonear ellos se enfadan.



Si alguien tiene informaciones más completas, que las ponga, porque yo reconozco que toco un poco de oído.



No acaba de resultarme extrañísima la actitud de Obama, el nuevo gurú mundialista tanto para progres como para derechistas. Mas, ¿ alguien se cree que la CIA no supiera nada, y que si en todo caso, Yanquilandia no hubiera querido, esto hubiera tenido lugar ? Es increíble desde luego la precisión de los " enteraos " ( Figura tan española, por desgracia ), tanto politicuchos como periodistillas.....Curiosamente, todos al socaire de Chávez, Ortega, Morales, Correa, y demás fauna oligárquica que quiere convertir a la América Hispana en una unión soviética, en la modita de modificar las relativistas constituciones ( ¿ A qué viene tanta sorpresa en verdad ? ) para perpetuarse en el poder; cosa que también quiere hacer en Colombia el conservador Uribe. ¿ Tantas críticas a la monarquía para esto ? Al fin y al cabo, fue la Monarquía la que unió a las Américas. Es una figura que aún permanece en el subconsciente de tantos hispanos de ultramar, que por desgracia, en la deformación de dos siglos de desgracias ( Con excepciones, por supuesto; aquí en la Piel de Toro tampoco nos ha ido especial/esencialmente mejor ) está derivando en esto. No en vano Vázquez de Mella decía que un dictador era alguien que no tenía corona pero que la andaba buscando.....Y ahí tenemos a los Castro en Cuba. Como los comunistas coreanos. Por cierto que hablando de los Castro, junto con el petrogorila de Chávez, están mandando aviones con revolucionarios profesionales para Honduras. Revolucionarios profesionales que ya estaban preparados para el referéndum, hasta que llegaron los militares. Pero allí andan.


En fin, os dejamos extractos de acá y acullá sobre los hechos acaecidos. Seguimos sin saber muy bien de qué va esta película, pero esperamos que esta tormenta noticiaria nos ayude a ir atando cabos. Y por supuesto, rezamos por Hispanoamérica, y ahora más en concreto por Honduras, una nación hermana de América Central.








El presidente Zelaya mantiene el pulso con el Ejército y el Parlamento en Honduras

Un grupo de diputados busca una fórmula para poder inhabilitar al mandatario.- Las tropas aún están desplegadas como medida de precaución

PABLO ORDAZ | Tegucigalpa (ENVIADO ESPECIAL) 26/06/2009



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Si esto de Honduras es un golpe de Estado, es un golpe bien raro. El presidente Manuel Zelaya seguía este viernes en la Casa Presidencial, arropado por un reducido grupo de leales vestidos con camisetas rojas, pero cada vez más solo, abandonado ya por el Parlamento, la Corte Suprema, el Tribunal Supremo Electoral y hasta su propio partido. Por su parte, el jefe del Estado Mayor, el general Romeo Vásquez, también seguía en su puesto de mando, negándose a acatar su destitución, anunciada por el presidente el miércoles. Y, en medio, como siempre, los ciudadanos, que observan perplejos cómo los soldados siguen patrullando las calles de Tegucigalpa, pero sin saber por orden de quién ni para qué. Unas calles, eso sí, que lucían este viernes más vacías de lo habitual. Nadie sabe si despidiendo a un golpe que no fue o esperando a uno que todavía no ha llegado.




Aumenta la tensión política en Honduras

VIDEO - AGENCIA ATLAS - 26-06-2009

Aumenta la tensión política en Honduras. El Ejército ha tomado en las calles después de la destitución del jefe del estado mayor del ejército y la dimisión del minitro de defensa. Los militares se han negado a colaborar con el presidente en su intención de celebrar una consulta sobre una reforma de la constitución que le permita volver a ser candidato. Los tribunales también han declarado ilegal el referendum, previsto para el domingo. - AGENCIA ATLAS
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La Casa Presidencial está en la avenida Juan Pablo II. La puerta está custodiada por un discreto retén militar. Uno de los oficiales franquea la entrada al periodista sin demasiados requisitos. Incluso acepta de buen humor una ligera consulta. ¿Ustedes están aquí para proteger al presidente o para impedir que salga? "Nosotros estamos aquí cumpliendo órdenes". ¿Del presidente Zelaya o del general Vásquez? "De la autoridad, siempre de la autoridad". ¿Pero quién es la autoridad en estos momentos...? El militar se sonríe, baja la voz y en tono de guasa responde: "Si usted consigue enterarse, no se olvide de decírmelo".
Pese a la tensión que seguía respirándose en el ambiente y, sobre todo, en los distintos canales de televisión -cada uno jalando fuerte hacia el lado de sus intereses-, la de este viernes fue una jornada tranquila comparada con la del jueves. Hasta el propio general Vásquez reconoció que la situación llegó a estar tan tensa ese día que "pudo desembocar en violencia, con heridos y muertos". Todo empezó a descontrolarse cuando el presidente Zelaya anunció la destitución del general y éste no aceptó. El motivo del desencuentro fue la pretensión del presidente de convocar, para el domingo, un referéndum para preguntar a la ciudadanía si están de acuerdo en reformar la Constitución. Según la oposición, el único interés de Zelaya es abrir la puerta a la reelección para perpetuarse en el poder a la manera de su principal aliado en la zona, el presidente venezolano Hugo Chávez.
Lo cierto es que, cuando el presidente le pidió al general que le ayudara con la organización del referéndum, éste se negó alegando que el Parlamento acababa de aprobar una ley que prohíbe expresamente la celebración de consultas populares 180 días antes o después de las elecciones generales -y las elecciones presidenciales y legislativas están previstas para el próximo mes de noviembre-. El presidente Manuel Zelaya destituyó entonces al general y éste volvió a decir que no, que seguiría en su puesto. A partir de ahí se desembocaron los acontecimientos.
Lo más curioso -al menos observado desde la distancia- es que en ese momento todos los protagonistas empezaron a actuar con los papeles cambiados. La Corte Suprema, el Tribunal Supremo Electoral y hasta el Parlamento no cerraron filas en torno al presidente democráticamente elegido, sino que, por el contrario, arroparon al general insurrecto. Incluso un grupo de parlamentarios está valorando la posibilidad de inhabilitar al presidente. A Zelaya, por tanto, no le quedaba otra opción que huir hacia atrás o hacia delante. Y, de acuerdo con su carácter, decidió atacar. El presidente llamó a los suyos y se dirigió en caravana hasta una base militar donde estaban custodiadas las urnas electorales para quitárselas a los militares. Y éstos, por orden no se sabe de quién, empezaron a patrullar las calles para evitar que los partidarios del presidente cometieran tropelías. La sangre, afortunadamente, no llegó al río.
Así las cosas, Honduras se encontraba en el limbo. Recuperándose del susto del jueves y pendiente de lo que pueda suceder el domingo, porque el presidente Zelaya mantiene su convocatoria para el referéndum del domingo. Ante la negativa del Ejército, será la policía quien vele por el desarrollo de las votaciones. Desde sus respectivos despachos, el presidente y el general se dirigieron a la población. Los dos hablaron de respeto y pronunciaron muchas veces la palabra "patria".
Pero los ciudadanos, a pesar de los mensajes de uno y otro, siguieron encerrados en sus casas, abastecidos de comida y de gasolina, sin abrir sus negocios ni sacar a sus críos a la calle. Tal vez presintiendo, como advertía la letra de aquella vieja canción, que el abuso de esa palabra no es presagio de nada bueno: "Cada vez que dicen patria, pienso en el pueblo y me pongo a temblar".
La UE pide que se respete la democracia

La comisaria europea de Asuntos Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, pidió hoy que todas las partes implicadas en la crisis de Honduras mantengan la calma y aseguren el respeto del orden democrático del país y el Estado de derecho.
Ferrero-Waldner manifestó en un comunicado su "profunda preocupación" por la crisis política hondureña, causada por la disputa en torno a una consulta sobre la reforma de la Constitución para permitir la reelección del presidente.
"Estamos siguiendo de cerca la situación", afirmó la comisaria, quien pidió que todas las partes "mantengan la calma y respeten el Estado de derecho y el orden democrático del país".








El eje chavista denuncia un intento de golpe de Estado en Tegucigalpa

El País (España) - ‎hace 9 horas‎
“En marcha está en Honduras un golpe de Estado, es la burguesía, toda esa alianza de fuerzas burguesas, está tratando de frenar que se convoque a una ...
Vídeo: El ejército toma las calles de Honduras contra Zelaya Libertad Digital
Vídeo: El ejército toma las calles de Honduras contra Zelaya Libertad Digital

Chávez dice burguesía puso en marcha golpe de Estado en Honduras Reuters América Latina



Denuncia Chávez que la burguesía prepara golpe de Estado en ... Milenio

Univisión - El Diario CoLatino





Presidente Chávez calificó detención de Zelaya como un "golpe troglodita" - Internacional - EL UNIVERSAL


Detenido el presidente hondureño, Manuel Zelaya · ELPAÍS.com




El Ejército expulsa al presidente hondureño, Manuel Zelaya ...



CadenaGlobal.com | Esposa de Zelaya: Honduras ha pasado las horas más tristes


Manuel Zelaya asegura: "Voy a regresar a Honduras a ocupar mi puesto" | El Comercio Perú





Publicado por: Felipe IV el 29 / 06 / 2009 a las 11:11 am. 3 lecturas



El derrocamiento de Zelaya agrega un ingrediente novedoso: Washington y Obama encabezan las condenas internacionales al golpe de Estado. ¿Se dio vuelta el mundo patas para arriba?




Si el populista oligárquico Manuel Zelaya hubiese protagonizado en la década del 70 seguramente habría accedido a la gerencia de enclave de Honduras por un golpe militar bananero impulsado por el Departamento de Estado y el Comando Sur de EEUU.

Pero, después de treinta años, Washington ya no controla ni domina regionalmente con la doctrina de seguridad militar sino que lo hace con el "proyecto democracia" made in USA que sustituyó a las dictaduras por los "gobiernos civiles" elegidos en las urnas.

En este escenario, ya no importa mucho la "ideología" discursiva (de "derecha" o de "izquierda") proclamada por los gerentes políticos latinoamericanos , sino lo que importa es que mantengan sus países dentro de la estructura del sistema capitalista y de la sociedad de consumo y no alteren la "gobernabilidad", la "estabilidad económica" y la "paz social" que los bancos y trasnacionales necesitan para hacer negocios y depredar la región.

En consecuencia Zelaya, un hijo dilecto de la oligarquía bananera hondureña, no fue derrocado por un golpe de Estado militar tradicional sino por un golpe constitucional impulsado desde el Parlamento y la Corte Suprema de Justicia, como el que ya sentó jurisprudencia en Ecuador contra Lucio Gutiérrez.

Terrateniente y empresario perteneciente a la oligarquía, educado en exclusivos colegios religiosos, José Manuel Zelaya Rosales ostentaba la presidencia (léase gerencia de enclave) de Honduras desde el 27 de enero de 2006 con una impecable "hoja de servicios" fiel al Imperio hasta que, por apetito de poder personal, resolvió pasarse al bando de los presidentes "izquierdistas" liderados por Chávez y contenidos en el proyecto ALBA.

Con look de terrateniente ranchero, una estatura de un metro noventa, poblado mostacho, sombrero de ala ancha y botas de vaquero, Zelaya encarna la versión hondureña de Vicente Fox, que pasó de la gerencia de la Coca Cola a la gerencia general del Estado de México.

Su decidida apuesta por la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) y su pública condena del bloqueo estadounidense a Cuba lo convirtió en un integrante del staff de la "izquierda" presidencialista regional integrado por Chávez, Correa y Morales, a punto tal que el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, se deshizo en elogios y lo comparó con el chileno Salvador Allende, derrocado y muerto en Chile por un golpe militar en la década del setenta.

En ese marco, a Manuel Zelaya, el "Fox centroamericano" devenido en "socialista", la declamación de una capitalismo asistencialista para los pobres (más del 80% de los 7,2 millones de la población hondureña) y el combate contra la "corrupción" y el "terrorismo" (las banderas impuestas por el Departamento de Estado para toda América Latina) le hizo sentirse con derecho a impulsar sus reelección presidencial, como ya lo hicieron Chávez, Morales y Correa.

Si bien el gerente depuesto no alteró ninguna de las reglas funcionales del sistema capitalista hondureño, bastó que proclamase sus intenciones reelectivas para que encendiera la "luz roja" entre los factores del poder local y las usinas "gusanas" del área latinoamericana del Departamento de Estado ,que abrevan en las bases doctrinarias de Otto Reich, quien denunció a Zelaya por "corrupción".

Los militares dieron el golpe contra Zelaya después de que decidiera reemplazar la semana pasada al jefe del Estado Mayor porque no quiso ayudarlo a organizar una consulta popular - declarada ilegal por la Justicia - sobre la posibilidad de reformar la Constitución para extender el mandato presidencial.

La aceitada maquinaria política oligárquica hondureña, compuesta por el parlamento, el ejército y el poder judicial, comenzó a conspirar contra Zelaya, y finalmente el domingo las fuerzas armadas (un apéndice del Comando Sur) lo derrocaron y deportaron a Costa Rica.


¿Quién fue el autor ideológico?



Hace unos años, cuando se producía el derrocamiento de un gobierno constitucional en el patio trasero de Washington inmediatamente surgía la pregunta ¿Está EEUU detrás del golpe?.

E invariablemente surgía por decantación que los presidentes derrocados habían infringido las normas de "gobernabilidad" establecidas por Washington en la región, y consecuentemente eran sustituidos por militares o por civiles en el gobierno.

Imposible pensar que en una región con sus economías controladas por los bancos y trasnacionales que operan con el lobby de las embajadas norteamericanas, con ejércitos y policías entrenados por la CIA y el Comando Sur, con políticos y gobiernos alineados con los programas del Departamento de Estado, los golpes de Estado se hubieran salido de la impronta del control de Washington.

En Ecuador, por ejemplo, Lucio Gutiérrez (el antecedente más cercano de Zelaya) fue removido por un golpe constitucional porque no pudo controlar el caos social de los levantamientos de la clase media contra el entonces presidente ecuatoriano.

La "luz verde" a los golpes de Estado, por distintas razones, siempre vino de Washington, que inmediatamente (hasta ahora) procedió a "reconocer" y legitimar a los nuevos gobiernos surgidos de la destitución.

Pero esta vez esa norma se ha quebrado y se da una situación curiosa: La destitución del presidente hondureño unificó a Cuba, la OEA, los presidentes del Alba, a la Unión Europea y a ¡¡¡Washington!!! en un solo clamor: Restituyan a Zelaya y restauren la "democracia" en Honduras.

El propio presidente imperial, Barack Obama, condenó el golpe y lidera el movimiento internacional contra los derrocadores de Zelaya en Honduras.

Si Zelaya, fuera de su demagógica adscripción al Alba de Chávez, hasta ahora fue un fiel soldado del Imperio ¿Porqué derrocarlo? ¿Acaso lo derrocan a Chávez, a Correa o a Morales?

Por otra parte, el argumento señalando que Zelaya atentaba contra la "gobernabilidad" con sus intentos de reelección es un absurdo. Desde Lula, Uribe, y todos los presidentes de la región promovieron y consiguieron sus reelecciones sin que se alterara la gobernabilidad continental controlada por Washington.

Por otra parte, es impensable creer que la estructura del poder oligárquico hondureño se "corte sola" en el hecho consumado de derrocar a Zelaya sin contar con el aval de Washington.

Las fuerzas armadas, el poder judicial y la clase política que sustituyeron Zelaya por un nuevo gobierno nunca movieron un solo dedo sin consultar a las oficinas imperiales.


¿Un golpe gusano-conservador?


En este escenario ronda una primera hipótesis: El golpe de Estado contra Zelaya podría haber sido ejecutado por un ala "gusana" del Departamento de Estado (que abreva en las posiciones de Otto Reich y de los anticubanos de Miami), en connivencia con los sectores militares conservadores del Pentágono influenciados por Cheney y los ultrahalcones.

Estos sectores, que siguen controlando los resortes militares del Imperio y ejercen una influencia decisiva en la política continental del Departamento de Estado, podrían haberse valido de la oligarquía golpista hondureña para derrocar a Zelaya y perjudicar la política regional de acercamiento de Obama con los presidentes del Alba.

Obviamente, resulta impensable que Obama y su administración que reivindican la superación del conflicto con la izquierda gubernamental latinoamericana manden derrocar a un aliado de Chávez por medio de un golpe militar, pasado de moda y vetusto como recurso de control regional.

A su vez, y como coinciden los expertos, es imposible creer que los golpistas hayan actuado sin señales de aprobación -por parte del comando Sur y del Departamento de Estado- al golpe que envió a Zelaya al exilio.

El derrocamiento de Zelaya ¿forma parte de una conspiración interna estadounidense para complicar la política de Obama en América Latina?. ¿Quién le dio la orden a los golpistas?, son preguntas que intentan darle un hilo de conducción a la absurda asonada constitucional-militar contra Zelaya.

¿Un golpe conservador por elevación contra Obama?

Algo de eso deben sospechar -o saber- Chávez y los presidentes del Alba que se mantuvieron cautos y obviaron una acusación abierta al "Imperio yanqui" como lo hacen habitualmente en estos casos.

Esto, agregado al rechazo internacional monolítico, deja a la operación golpista sin sustento.

Y es posible, que en poco tiempo (hoy se reúne la la ONU) la trama golpista bananera que lo destituyó se vea obligada a restituirlo en la presidencia de Honduras.

El golpe no tiene lógica ni sustento oficial en Washington, está desfasado en el tiempo, y la película de ciencia ficción bananera debería terminar con un final feliz.




YouTube - El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, detenido por los militares

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